Escrito por Lucía Noriega, el 04.09.17
Magia en Berlin

Magia en Berlin

Mucho se ha escrito de la “Haupstadt” alemana, desde los testimonios y reportajes de Joseph Roth durante el nacimiento del nazismo hasta la sentida despedida de Christopher Isherwood. Muchos han sido los retratos de esta ciudad bien sea en la música, recordemos al celebrado Bowie y su trilogía berlinesa, o bien sea en el cine, sin ir más lejos acordémonos de la sensación que causó Laia Costa en la Berlinale con "Victoria". Berlín ha sido todas las épocas y ninguna, porque es testigo de la historia más relevante, turbulenta y emocionante del siglo XX pero a la vez es una historia en sí misma, una burbuja narrativa que se autoalimenta. No hay rincón, café, restaurante, edificio o monumento que no se haya nombrado en guías tradicionales, alternativas o en blogs de viajes.

Desde la perspectiva que me otorga el haber trabajado como guía durante un lustro en la capital del Reich, ahí va mi aportación de los cuatro momentos más mágicos de esta ciudad. Porque viajar también es viajar por instantes con ojos prestados.

1. Atardeceres. Que el cielo de Berlín es inigualable lo sabe Win Wenders, "El cielo sobre Berlín" también conocida como "Las alas del deseo/de la felicidad" y cualquier aficionado a los fenómenos atmosféricos en concreto el ocaso del día. Mucha gente se congrega en las tardes más cálidas en el Admiralbrücke que une el una vez punki barrio de Kreuzberg con el nuevo nido hipster de Neukölln. Pero para mí, quizás la mejor forma de disfrutar de este espectáculo sea desde el puente metálico de de Warschauerstrasse, con vistas a la torre de Ostkreuz que se eleva con forma fálica, Treptower park, las vías del S-Bahn y las antiguas cocheras de trenes convertidas ahora en lugar de encuentro para escaladores, skaters, grafiteros y gente que quiere bailar de jueves a domingo. Además muy cerca de ahí uno puede terminar el día disfrutando de una Pilsner en Vögel, uno de esos bares de sillas dispares, luz de velas y sin letrero en la entrada que abundan en Berlin.

2. Otoño. El otoño alemán, es una suerte de Las Meninas de Velázquez disfrazado de estación. La paleta cromática es absolutamente sobrecogedora para bien. Berlín, como no podía ser menos, también se viste de gala a finales de Septiembre, para entregarnos el mejor mes de la ciudad; Octubre. Comenzando con una de las fechas más importantes del calendario alemán, la de la Reunificación de Alemania el 3 de Octubre. El barrio de Moabit que nos ofrece un paseo fuera del circuito turístico del conocido Tiergarten, uno de los parques más conocidos. También un paseo en bicicleta por el bosque de Grünewald sobre una alfombra de hojas.

3. Berlinale. En el frío mes de Febrero se reúne lo más granado del cine internacional. Un festival de clase A, en el que la ciudad y su manto gélido dejan de ser protagonista para ceder ese honor al séptimo arte. Es el mes para aquellos que disfrutamos de largas conversaciones sobre cine, podemos pasear junto a las estrellas o incluso dialogar con algunos de los realizadores que presentan sus criaturas a certamen. El centro neurálgico del festival es Potsdammerplatz, pero las películas se proyectan en salas y teatros tan emblemáticas como el Kino International en la Karl Max Allee o el Zoo Palast en Zoologischergarten . Con un poco de suerte y astucia también es posible asistir a las fiestas que se organizan a lo largo y ancho de la ciudad, como por ejemplo la organizada por el Instituto Cervantes, con la Torre de Televisión como testigo de ritmos cálidos y donde se junta buena parte del elenco o una de las fiestas de despedida del festival en el monumental Volksbühne.

 

4. Mayday. Los berlineses con un gobierno de izquierdas que se preocupa por lo social, reivindica muy mucho tomar las calles el primer día de Mayo con motivo de la celebración del Día Internacional del Trabajo. Si se tiene fobia a las aglomeraciones de gente y de la música techno al aire libre (conocidas popularmente como “open airs”) recomendamos huir a los jardines y lagos de Potsdam por ejemplo y regresar en otro momento. Aparte de la ingesta masiva de alcohol de estas fiestas populares, quizás lo más significativo sea la oferta musical de escenarios por la ciudad, concentrándose en el núcleo del corazón alternativo berlinés, Kreuzberg. Cualquier momento es bueno para visitar ésta o cualquier otra ciudad, pero sin lugar a dudas para mí estos son los más mágicos.

Alimenta tu presencia en Internet con autores Contextto

Ahora y para siempre alta gratuita

¿Quieres ser autor de Contextto?